De alguna manera todos contamos cosas, con el devenir
de la pluma. En la diversidad de los poemas,
pero particularmente en los de amor, prevalece sin dudas
la elocuencia.
Sin embargo, en este bello libro de sonetos, Mabel Fontau
dice, proyecta, mucho más que lo expresado con palabras.
Se envuelve con ellas, no para responder a sus preguntas,
sino para estrechar el silencio donde habita su misterio. Vuela,
despliega sus alas como un ave marina.
En el desafiante océano del soneto, Mabel ha cometido la osadía
de mostrarse, de querer ser. Merece el abordaje del milagro.
Alfredo De Cicco
Los sonetos de “Espacios sin tiempo” descubren a un espíritu
agudamente sensible, a una mujer marcada por “la llaga dulce
y triste del amor” para quien la poesía representa no sólo
una impecable artesanía – es notable su destreza formal –,
sino un estado de alma, un testimonio de humana y conmovedora
belleza.
Antonio Requeni
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario