PUERTOS
Hay oasis, en donde el cotidiano
fervor pliega sus ansias de salida.
En este tumultuoso andar con vientos
y mareas, hay puertos elegidos.
Remansos en el río de la vida
para aquietar su ritmo enceguecido.
Horas propicias, cuando cae la tarde
y el cielo es un crepúsculo de fuego,
o nace en la mañana una flor nueva.
Cuando el ser interior busca su origen.
Como la luna asoma entre las nubes,
con sus tiempos de luz entre las sombras,
hay espacios, que el alma necesita
para reconocerse en el milagro.
Mabel Fontau
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario