PANDEMIA
Un paisaje de bocas encubiertas
disfraza este capítulo cambiante.
La egocéntrica llama demandante
se ahoga tras los muros y las puertas
Y el cielo intacto traza alas abiertas
al rito de un silencio trashumante,
un sueño en la ilusión de cada instante,
que destierra explosiones y reyertas.
Que nos enfrentará en horas desiertas
con nuestro propio ser, interrogante,
nuestra sombra, y la luz itinerante.
Un viaje existencial, de olas inciertas…
Quizá nos lleve a un despertar, delante
de este rendido otoño de hojas muertas.
Mabel Fontau
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