CRUCERO
Ruge el hambre a los pies de la alegría.
Hay llantos de miseria entre la risa.
Dos caras, la moneda se desliza
y rueda hasta la euforia o la agonía.
Incomprensible vida en la armonía.
El ángel y la bestia en lo creado,
en la unidad de un solo plan sagrado,
gracia y desgracia de una epifanía.
Sobre la compasión y la locura,
con la mirada ciega en su estatura
mi alma acata la ley de su crucero.
Y abre una estela en el oleaje verde,
para que mi razón siempre recuerde
que en este sueño todo es pasajero.
Mabel Fontau



No hay comentarios:
Publicar un comentario